Heridas
Heridas
Dolientes
palabras,
látigo
de fuego,
pareciera
que gozas
con
todo mi sufrimiento.
Abriendo
mis heridas
logras
satisfacción,
arrastrando
mi alma
por
cada paso de tu existencia.
Ira
, hambre y muerte,
tres
palabras que asumes
y
que lanzas con ese látigo
de
rojo fuego que brota de tu boca
con
fuerza de erupción,
con el calor de un volcán
y
con la fuerza del mar.
Me
hieres y me duele,
¡Cáusame daño si es lo que quieres!
para
saber si mis raíces
tienen
el color de muerte
o sed de tenerte.
Quémame
con tus palabras
hasta
consumir mi alma,
que
ansiosa espera
el
regreso de tu traición.
Cuerpo
herido con el látigo de fuego
y
tus dolientes palabras
brotando
de tu boca,
como
si mi alma las necesitara
para
conseguir la paz y el sosiego.